Los costos de Calderón


Parece que llegó el momento de que Felipe Claderón Hinojosa cobre la factura social y política de todos los cambios que ha hecho en el país y que han beneficiado a un grupo de inversionistas, empresarios o amigos del mandatario.



El ocupante de la Residencia Oficial de los Pinos, desde la toma ilegítima de la presidencia de la República, hasta la desaparición de Luz y Fuerza del Centro ha cometido errores graves que gracias a los medios de comunicación y en general a los poderes fácticos de este putrefacto país había podido librarlos de una o de otra forma.

Es cuestión de recordar el caso de la guardería ABC, donde su participación fue clara, nada, sin embargo si actuó para proteger a sus amigos y funcionarios de su gabinete, instruyendo a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha evitar encarcelamientos por este caso, entonces pregunto ¿Puedes morir 49 niños quemados y nadie es responsable?

Otro caso, fue la toma ilegítima de la presidencia, cuyo costo político no cobró porque Televisa y TV Azteca realizaron todo un operativo mediático para desestimar el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador y de nueva cuenta Calderón salió bien librado de eso.

Se ha desencadenado la violencia por el movimiento inconstitucional del Ejército mexicano, han habido más de 24, 000 muertos por “la guerra contra el narcotráfico” y con spots y noticiarios, nuevamente libró el cobro político de eso.

Con el incremento en la gasolina, IVA y canasta básica, pues si bien tuvo un alto costo político para el empresario presidente michoacano, pues distribuyó la culpa entre el PAN y el PRI.

Con la desaparición del organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro, todo parecía indicar que nuevamente se saldría con la suya el ocupante de los pinos, sin embargo en los últimos días se ha invertido la moneda pues por fin, parece que tendrá que cobrar la factura de despedir a 44,000 empleados de la noche a la mañana.

Si bien se hizo el mismo operativo, el de satanizar al SME y a LyFC para verlos comos los que gastaban el dinero de los mexicanos, pese a los comentarios de los noticieros a favor de la desaparición de esta empresa estatal y pese a todo el cerco mediático parece que la huelga de hambre, encabezada por el ingeniero Cayetano a 89 días de no haber probado alimento parece que está conmoviendo a la opinión pública y al final está mostrando todo el desgaste del aparato estatal, como la renuncia del secretario de Gobernación.

Si bien, estas manifestaciones como la huelga de hambre no causa temor ni en Calderón ni en las empresas (Nextel-Televisa, Telefónica) que resultaron ganadoras de la Fibra óptica de Luz y Fuerza del Centro a costa de la desaparición de 44 mil fuentes de empleo. La insensibilidad social y política de Felipe Calderón y de las empresas es algo que no se queda en ellos, sino que lo difunde a la sociedad por los medios de comunicación.

Lo peor está en que para que Calderón cobre por completo la factura política y social implica la muerte de los SMEitas que están en huelga de hambre para que la sociedad recuerde que son más mexicanos los que durante más de 90 años han sido un sindicato mexicano que un presidente que en 6 meses se irá a una residencia en el extranjero.